Salud

PROPÓLEOS: GRANDES BENEFICIOS

ORIGEN

El propóleos o propolis, etimológicamente, es una palabra que deriva de dos vocablos: pro “delante de” o “antes” y derivado del griego polis “ciudad”, refiriendo así que esta sustancia se encuentra en la entrada y en el interior de la colmena o polis de las abejas.

El propóleos designa algunas sustancias gomosas y resinosas que, segregadas por la corteza y yemas de algunas plantas, son procesadas con secreciones glandulares de las abejas hasta consegu ir el producto final conocido como propóleo.

Este va a ser utilizado para diferentes necesidades de la colmena, tales como pegar fuertemente las partes móviles o rompibles que puedan caer o evitar posibles infecciones en la colmena constituyendo de esta manera, una especie de barrera en la entrada de la colmena.

USO
TRADICIONAL

Se conocen las propiedades curativas del propóleos desde los tiempos más remotos. En Egipto ya era empleado por los sacerdotes. Más tarde fue utilizado por los griegos (Aristóteles lo cita en su Historia de animales). En la Edad Media, las culturas latina e islámica lo emplean como remedio contra enfermedades.

También es muy valorado como conservante de la madera. De hecho, grandes maestros impregnaban sus violines con sustancias que contenían propóleos a fin de evitar su deterioro. A final del siglo XIX y principios del siglo XX se utiliza ampliamente por los médicos militares donde tuvo una gran aplicación en los hospitales en el tratamiento de heridos de guerra.

Recientemente experimenta un auge, avalado por numerosas investigaciones científicas, que demuestran la importancia que adquiere el propóleos dentro de las medicinas naturales y como alimento.

 

COMPOSICIÓN

Las propiedades físico-químicas varían según la fuente de aprovisionamiento. Así, el color es variable, de amarillo claro (cuando proviene de las Coníferas), hasta castaño-rojizo, casi negro, pasando por una gran variedad de tonos.

Exhalan un aroma más o menos pronunciado de miel y de cera, y un olor generalmente agradable que en ocasiones nos recuerda al incienso.

El sabor del propóleos es más o menos amargo. Da una sensación de quemazón en las mucosas de la boca cuando se mastica en cantidades importantes durante mucho tiempo.

Es una sustancia viscosa, pegajosa, gomosa, sumamente inestable en frío, se comienza a ablandar a partir de los 15° C, para tornarse viscosa a partir de los 30° C.

El propóleos es insoluble en agua, ligeramente soluble en alcohol.

Está constituida por una mezcla de distintos principios. Aproximadamente posee un 40-80% de resinas y bálsamos, un 12-50% de ceras, un 4,5-15% de aceites esenciales y un 5-11% de minerales simples. Un 10-30% de glucósidos, ésteres, ácidos grasos no saturados.

Además se encuentran presentes 32 aminoácidos (7 de ellos esenciales); la vitamina B1 (tiamina), vitamina B3 (niacina o ácido nicotínico) y la provitamina A.

También se han identificado los microelementos: calcio, potasio, sodio, magnesio, hierro, aluminio, fósforo, silicio, vanadio y estroncio. Algunos investigadores han constatado además boro, cromo, cobalto, manganeso, níquel, selenio, zinc, molibdeno, plata y bario.

Los principios activos de mayor interés científico, de los que se han descrito cerca de 50 compuestos, son fenólicos como ácidos benzoicos, ácidos cinámicos y sus derivados, flavonoides: flavonas (destacando la crisina y fundamentalmente la galangina), flavonoles (principalmente quercitina) y flavononas como la pinocembrina.

 

BENEFICIOS

Acción antiséptica – antimicrobiana

En 1960 Lavie demuestra la actividad bacteriostática (inactiva a las bacterias impidiendo su reproducción) del propóleo, evidenciando una alta actividad sobre B. subtilis, B. alves y Proteus vulgaris; una actividad media sobre Salmonella y B. Larvae. La actividad fue nula sobre E. coli y Pseudomonas pyocyanea. Actividad alta frente a Staphylococcus aureus. Investigaciones in vitro, demuestran que inhibe el crecimiento de H. pylori (causante de úlceras estomacales)

Prácticamente en la actualidad, la totalidad de las investigaciones son coincidentes en señalar que la inhibición del crecimiento bacteriano es muy elevado frente a las bacterias Gram positivas (G+), mientras que en bacterias Gram negativas (G-), esta actividad es mucho menor o nula.

Estudios demuestran que la actividad bacteriostática más evidente que la acción bactericida (mata a las bacterias), ya que esta última se comienza a apreciar en altas concentraciones.

Las propiedades antimicrobianas son debidas fundamentalmente a las flavonas galangina y pinocembrina, pero también por los ácidos benzoicos, oxibenzoico, metoxibenzoico, cafeíco, ferúlico y los sesquiterpenos, su actividad sea probablemente debida a los efectos sinérgicos de varios principios activos.

Un estudio realizado por el departamento de Bioquímica de la Universidad de Oxford informa que fue él ácido cinámico y algunos flavonoides desactivan la energía de la membrana citoplasmática, inhibiendo la motilidad bacteriana, haciéndola más vulnerable a ataques del sistema inmunológico y potenciando los antibióticos. Queda claro que la acción antimicrobiana es compleja.

Debemos señalar también otros hechos como la llamada capacidad “antimicrobiana indirecta”. Se trata de la capacidad que posee el propóleo de potenciar la acción de varios antibióticos como la penicilina, estreptomicina, cloxacilina y cefradina entre otros.

 

Antiviral

Hubieron estudios sobre su actividad antiviral, utilizando virus del herpes, de la polio; el cual el propóleo ejercía sus efectos tanto contra la envoltura viral como intracelularmente. Esta acción es probablemente debida a la prevención de la absorción del virus dentro de la célula huésped y/o la inhibición de una etapa interna durante la replicación del ciclo viral. La combinación de flavonoides, ácidos fenólicos y derivados del ácido cafeíco mostraban un efecto sinérgico.

En pacientes con herpes simples bucal y genital se acorta el período de estadía, reducen la sobreinfecciones, disminuye significativamente la molestia sintomatología local e incluso en muchos pacientes no vuelven a ocurrir recidivas. En estos pacientes emplearon el propóleo en forma tópica, lo cual coadyuva su acción inmunomuduladora

 

Fungicida

Ha demostrado efectos fungicidas al descomponer varias cepas de los hongos, como la cándida. Su efecto se asoció con la presencia de flavonoides, que también inhibe su crecimiento.

 

Propiedad antiiflamatoria

Su uso en inhalaciones proporciona magníficos resultados en afecciones de las vías respiratorias superiores y de los pulmones (bronquitis, tuberculosis). Por otro lado, también se han publicado algunos trabajos que indican los buenos resultados observados en el tratamiento de faringitis y sinusitis utilizando extractos de propóleos.

La actividad antiinflamatoria observada podría estar relacionada con varios mediadores de la inflamación como son las prostaglandinas, leucotrienos y la histamina.

 

Antitumoral

La mayoría de las investigaciones se centran en un principio activo aislado cromatográficamente del propóleo denominado Caffeic Acid Phenethyl Ester (CAPE), el cual es citotóxico al tumor y a la transformación vírica pero no frente a las células normales. CAPE es un potente agente quimopreventivo, que también puede ser utilizado en enfermedades que cursen con componentes de estrés oxidativo. La reducción del estrés oxidativo y nitrosativo es fundamental en la supresión del desarrollo tumoral.

 

Antioxidante

Hay equipos de investigación que demuestran la capacidad antioxidante del propóleos, en parte debido a su contenido en flavonoides. Galangina es un flavonoide relevante y posiblemente junto al CAPE dan cuenta de la mayor actividad inhibitoria de radicales libres. Algunos otros compuestos antioxidantes identificados incluyen ácido ferúlico, quercetina y ácido cafeico.

 

Inmunomodulador

Diversos trabajos demuestran que el propóleos estimula la inmunidad inespecífica y la específica, tanto inmunidad celular (linfocitos T) como la humoral (linfocitos B). En ratones infectados con el virus de la Influenza A y tratados con propóleos, se constató un aumento de los linfocitos T, un mayor nivel de fagocitosis y una menor mortalidad, en comparación con animales testigos no tratados. Los autores determinaron que se estimula la liberación del factor inhibidor de la migración de los leucocitos.

En Cuba se ha demostrado resultados positivos con el empleo de propóleos en pacientes con inmunodeficiencia. Uno de los grupos de investigadores cubanos evaluó su respuesta en niños con síndrome respiratorio alto o bajo recidivante y con inmunodepresión celular o mixta, lográndose primero una mejoría clínica y luego la normalización paraclínica. Se ha comprobado que el propóleo estimula la actividad de los macrófagos a casi el doble y aumenta el número de linfocitos, incrementándose la respuesta inmune.

 

Antiasmático

El propóleos es un recurso terapéutico capaz de mejorar a muchos pacientes con asma, sin efectos secundarios. Lo utilizaron en jarabe o mezclado con miel. Su empleo permite reducir o retirar otro tipo de medicación. Se usó solo o asociado a la medicación convencional (broncodilatadores). El efecto positivo en esta patología es atribuido a su acción sobre el sistema inmune, pero también por su capacidad de inhibir la liberación de histamina y a la antinflamatoria.

 

Actividad cicatrizante

En la cicatrización, ocurre un incremento de la cantidad de fibroblastos maduros que sintetizan fibras de colágeno orientadas en forma paralela, que explicaría por qué deja poca secuela, y un aumento de la queratinización

 

Anestésico

Es de 3 a 5 veces más potente como anestésico que la cocaína. Varios estudios determinaron que un extracto acuoso de propóleo es un buen anestésico local.

 

Digestivo

Es un buen digestivo, contra dolores estomacales, contra diarreas.

 

Para el corazón

Es hipotensor, hipocolesterinizante, posee marcada acción inflamatoria mioarticular. El propóleos contiene 14 ácidos carbónicos sobre los cuales son importantes los ácidos grasos polinsaturados y el ácido linoleico por su papel en la prevención de la arteriosclerosis, en la disminución de los riesgos de trombosis y en la elevación de las capacidades de función del organismo.

 

Antihemorrágico y antiplaquetario

Inhibe la aglutinación de trombocitos y por ende la coagulación de la sangre a una concentración de 0.1 mg/ml.

Tiene efecto inhibidor sobre la aglutinación de plaquetas.

 

Otros

También ha sido usado en afecciones estomatológicas como en la cura de alveolitos y úlceras bucales, en la terapia parodontal, en la terapia pulpar, etc.

Es un energetizante psico-físico. Y además tiene efecto bioestimulante y reconstituyente.

Aumenta la formación de anticuerpos.

 

APLICACIONES

Remedios caseros:

  • Para el acné
  • Para la úlcera bucal
  • Para el dolor de muela
  • Para infecciones de garganta

Farmacéutica:

  • Jarabes (propomiel)
  • Comprimidos
  • Tabletas
  • Soluciones inyectables
  • Ünguento

Cosmética:

  • Cremas de belleza (de noche, desmaquilladoras, corporales y antiarrugas)
  • Desodorantes
  • Lociones para afeitado (por su propiedad antiséptica y anestésica)

 

DOSIS

Se recomienda aproximadamente unos 9 g al día. Para aquellas personas que tengan el sistema imnunitario comprometido pueden aumentar su ingesta hasta los 12 g al día.

También puede ser recomendado para niños, pero la dosis debe ser la mitad que de los adultos, empezando con dosis más bajas hasta la dosis permitida.

 

CONTRAINDICACIONES

En general, el propóleos es un producto bien tolerado. Faltan estudios sobre los efectos alergénicos debidos a las ceras presentes en estos productos. No obstante, se han reportado casos de dermatitis asociados a ciertos propóleos (Hasan et al., 2005; Gambichler et al., 2004; Kuegler et al., 2005; Callejo, 2001).

Los antecedentes de productos cosméticos permiten afirmar que la cera alba (cera de abeja) (CAS 8012-89-3), un producto extraído de propóleos, produce dermatitis de contacto. Esto fue comprobado por pruebas cruzadas contra propóleos. Además, la cera alba se emplea como aditivo alimentario por lo que se debe tener especial cuidado con los individuos sensibles (Jensen y Andersen, 2006).

Se debe considerar que algunos tipos de propóleos muy oscuros contienen flavonoides altamente tóxicos.

No apto para personas alérgicas (para saber si lo eres, se podría probar en una pequeña zona de la piel para observar si después de un tiempo produce alguna urticaria o hinchazón).

Además, el uso excesivo puede provocar diarrea.

 

REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS

  • Propóleo: aplicaciones terapéuticas. Natura MEDICATRIX 2003; 21 (2): 94-104.
  • Caracterización fisicoquímica de propóleos colectados en el Bosque La Primavera Zapopan, Jalisco. Revista Mexicana de Ciencias Forestales. 6 (28): 74-87.
  • Estandarización en propóleos: antecedentes químicos y biológicos. Ciencia e Investigación Agraria 2008. 35(1): 17-26.
  • El propóleo, una alternativa de todos los tiempos. Universidad de Ciencias Médicas Pinar del Río.
  • El propóleo, otro recurso terapéutico en la práctica clínica. Universidad de Cantabria. 2014.
  • Propóleos: Un valioso producto de la colmena. Horizonte Agroalimentario. Pág 4-7.

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